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Mujer reflexionando sobre los mitos del suelo pélvico que limitan a muchas mujeres

Suelo pélvico: 7 mitos que pueden estar frenándote

Hay cosas que damos por hechas sobre el suelo pélvico que no son del todo ciertas.

Y esas creencias pueden estar frenando tu recuperación.

O peor: empeorando tu situación.

Vamos a desmontar las 7 más comunes. Sin tapujos.

Mito 1: «Las pérdidas de orina son normales con la edad»

Es la frase que más daño hace.

👉 La incontinencia urinaria es frecuente, pero nunca es normal.

Que algo le pase a muchas mujeres no significa que sea inevitable.

No hay que normalizar el refrán «me meo de la risa». Si te pasa, es una señal. Y la inmensa mayoría de casos mejora significativamente con un programa de entrenamiento adecuado.

Mito 2: «Solo tengo que hacer Kegels»

Los Kegels son importantes. Los recomiendo.

Pero son un punto de partida, no el destino.

Tu suelo pélvico no trabaja aislado en la vida real. No vive en una contracción en reposo.

👉 Vive en movimiento.

En gestos como caminar, levantar peso, subir escaleras o entrenar.

Lo que funciona es un enfoque integral: fuerza global, respiración, coordinación y progresión. Los Kegels son una pieza. Pero necesitas el puzzle entero.

Mito 3: «Los hipopresivos son la solución»

«Hago hipopresivos», me dicen muchas mujeres cuando llegan.

Mi opinión es clara: son una técnica postural que se trabaja en estático.

Y ahí está su principal limitación.

👉 Tu vida no es estática. Tu vida es movimiento.

Muchas mujeres que hacen hipopresivos no consiguen trasladar ese trabajo a su vida real: caminar, cargar peso, correr.

¿Sirven para algo? Sí. En contextos muy concretos, en manos de una fisioterapeuta. Pero no los utilizo como base de trabajo.

Porque mi objetivo no es que una mujer sepa mantener una postura.

Es que sepa moverse, y vivir sin miedo a que algo falle.

Mito 4: «No puedo hacer ejercicio si tengo prolapso»

Este mito lleva a muchas mujeres a la inactividad total.

Que es precisamente lo peor que pueden hacer.

Lo primero que le digo a una mujer con prolapso es:

👉 «Enhorabuena por dar este paso.»

Porque el prolapso no es el final.

El ejercicio adaptado es una de las mejores herramientas para mejorar los síntomas. Muchas mujeres que llegan con diagnóstico de prolapso y miedo a moverse, hoy hacen ejercicio con normalidad.

No se trata de dejar de hacer. Se trata de adaptarlo y progresarlo correctamente.

👉 El ejercicio bien planteado no es un problema. Es parte de la solución.

Mito 5: «Si no me opero, no puedo mejorar»

Sin cirugía, muchas mujeres mejoran enormemente con entrenamiento adecuado.

Y después de la cirugía, el trabajo no termina: sin un programa de mantenimiento, los síntomas pueden volver.

En ambos casos, el ejercicio es clave.

Mito 6: «Es cosa de mujeres mayores»

El suelo pélvico puede dar problemas a cualquier edad.

Mujeres jóvenes deportistas, mujeres después del parto, mujeres en perimenopausia…

Lo que pasa es que muchas no hablan de ello por vergüenza.

👉 El miedo es fruto del desconocimiento. Y el silencio lo alimenta.

Mito 7: «No se puede hacer nada, es genético»

La genética influye, sí.

Pero lo que más determina el estado de tu suelo pélvico es lo que haces con él.

Si lo entrenas. Si cuidas tu postura. Si gestionas bien la presión abdominal.

👉 La genética pone el punto de partida. El entrenamiento define el destino.

¿Cómo sé si mi suelo pélvico necesita atención?

Pérdidas de orina al toser, estornudar, reír, correr o saltar.
Sensación de pesadez vaginal.
Necesidad urgente de ir al baño.
Escape de gases involuntario.
Dolor durante las relaciones sexuales.
Dolor pélvico o lumbar sin causa clara.

Si te identificas con alguna de estas señales, no es «cosa de la edad».

Es una disfunción que se puede mejorar.

Si quieres empezar con un programa específico, te dejo el enlace a PelvicFit 4.0 por si te apetece echarle un vistazo. 💛